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30 de junio de 2014

Todos muertos, de Chester Himes


Titulo original: All Shot up
Editorial: Diario El País
Traducción: Ana Goldar
Publicado en 1960
Género: Novela negra
ISBN : 8496246825
Páginas: 219



Resumen y opinión 

Hacia algunas semanas que no conseguía engancharme a ninguna lectura, algo que no me suele suceder normalmente, y gracias al libro del que os voy a hablar a continuación he conseguido salir de mi sequía lectora.  Parece mentira que con lo que a mi me gusta la novela negra haya tardado tanto en descubrir a Chester Himes, porque es un autor imprescindible para los que disfrutamos de la novela negra y policíaca. Para que os hagáis una idea de lo que me esta gustando esta serie de novelas interpretadas por los dos policías más duros del barrio de Harlem, este es el tercer libro que leo de este autor en un año.


Pero vayamos a la novela, Todos muertos es algo más que una simple historia en uno de los barrios más conflictivos y singulares de Nueva York en los años 60. La novela es un retrato de la vida y costumbres del lado más sórdido de algunos de los habitantes del barrio de Harlem. Traficantes, ladrones, prostitutas y estafadores operan a sus anchas esperando el momento oportuno para abalanzarse hacia su próxima victima si ven la oportunidad. El libro cuenta con dos tramas sin aparente conexión para los detectives, pero que el lector conoce desde el principio. Por un lado está el asesinato de dos hombres durante el atraco a un político de Harlem. Los atracadores se han hecho con un botín de 50.000$ que el cargo publico llevaba encima para sufragar una campaña electoral que está próxima. El atraco se ha perpetrado enfrente de un club nocturno de homosexuales, y pese a que hay varios testigos, nadie quiere hablar.

Casi al mismo tiempo, aparece muerto un joven que ha sido atropellado y lo han empotrado contra un edificio dejándolo casi irreconocible. Tanto el atraco como las muertes son obra de tres hombres, que están con el gatillo listo para incrementar la suma a la más mínima contrariedad. Cuando los dos policías, los detectives negros de homicidios Grave Digger Jones y Coffin Ed Johson, empiezan a interrogar con dureza a los testigos que han presenciado el tiroteo a las puertas del club nocturno, afloran las primeras pistas, que sin ser muy consistentes, ya son un comienzo para que nuestro dos héroes empiezan a trabajar para dar con los culpables.

Es una novela vertiginosa, ácida y mordaz en la que toda la acción transcurre en apenas un par de días. Tanto los métodos de los policías, en muchos casos al margen de la ley, como el propio escenario en el que está ambientada la novela, dotan al libro de una singularidad única.

Si eres un amante de la novela negra, y tienes predilección por los autores Estadounidenses (como es mi caso), tienes que leer alguna de las novelas de Chester Himes porque vas a alucinar de lo lindo. Himes es un autor que aunque no se asemeje en nada al estilo ni al lenguaje que utiliza Chandler o Hammett, está al mismo nivel que los padres de la novela negra.


Así comienza Todos Muertos 

Once y treinta de la noche de un día de la marmota en Harlem. El frío era hiriente y las marmotas de Harlem, como se suele llamar a los habitantes de ese barrio durante los meses fríos del invierno, estaban bien abrigadas en sus agujeros.
Todas excepto una.
En una oscura calle que cruza la avenida Convent y que bordea el edificio del convento del que la avenida recibe su nombre, un individuo estaba robando una rueda de un coche aparcado a la sombra del muro del edificio. Llevaba un mono color marrón oscuro, una chaqueta militar de fajina, de algodón, y un gorro cazador, a cuadros, forrado de piel.



Nota

8/10


10 de febrero de 2014

Un ciego con una pistola, de Chester Himes


Editorial: Bruguera
Género: Novela Negra
Traductor: Ana Becciu
Páginas: 220
Publicado en 1969 



Resumen y opinión 

El barrio neoyorkino de Harlem y sus ciudadanos, la mayor parte de ellos afroamericanos, son el verdadero protagonista de Un ciego con una pistola. La novela comienza con el asesinato de un joven blanco que andaba buscando sexo con hombres negros, y lo que finalmente encuentra es una muerte ignominiosa. Los dos detectives de homicidios más famosos de Harlem,  Coffin Ed Jonson y Grave Digger Jones son los encargados de la investigación, pero saben que los lugareños no se lo van a poner fácil, porque si algo es intrascendente en el Harlem es la muerte de un blanco.


Pero lo interesante de la novela es que la trama principal, la de la muerte del hombre blanco va diluyéndose conforme va avanzando la novela para hablar de lo que verdaderamente quiere el autor, que son los problemas raciales

Matin Luther King y Malcom X
Las distintas facciones de los lideres negros: los predicadores, el Black Power, los negros musulmanes y otras hermandades de negros, hacen la guerra por su cuenta aunque todos tienen un enemigo común: los blancos. El Harlem es un polvorín que está a punto de estallar, estamos en la década de los 60 y los negros están cansados del orden establecido y del abandono del barrio por parte de las autoridades. Ese malestar genera que muchos de sus habitantes tomen partido por los lideres raciales, pero entre las distintas facciones hay diferencias irreconcilliables y el principal foco de violencia es entre los propios negros. Anderson, el jefe de los detectives Coffin Ed Jonson y Grave Digger Jones quiere poner freno a la violencia en el Harlem y averiguar quien está detrás de los disturbios. Pero al final de la novela queda claro que quien empezó el lío es lo de menos, la violencia ya está desatada y eso significa trabajo extra para la comisaria de Anderson



La novela se podría resumir perfectamente con este párrafo que viene en la cortaportada del libro en el que el autor relata una anécdota que le contó  un amigo suyo:


"Un amigo mío, Phil Lomax, me contó que un ciego había disparado con una pistola contra un hombre que le había abofeteado en el metro y que había matado a un espectador inocente que leía tranquilo su periódico al otro lado del paseo. y pensé, maldita sea, igual que las noticias de hoy, las revueltas en los ghettos, la guerra en Vietnam, los actos masoquistas en Medio Oriente. Luego pensé en alguno de los líderes de voz estridente que incitan a nuestros vulnerables hermanos del alma y les hostigan para que se hagan matar, y por último pensé que toda violencia desorganizada es como un ciego con una pistola."





Cuando está acabando el libro, el suceso que le contaron al autor lo hace suyo, y relata como pudo suceder semejante locura. Al final se forma un lío monumental con el ciego disparando sin ton ni son, lo que provoca una estampida letal en una estación de metro. Cuando los dos detectives hacen acto de presencia y ven lo que está ocurriendo, su jefe les pregunta por la radio qué es lo que ha pasado y quién ha comenzado el alboroto, y los policías responden al unisono: ha sido un ciego con una pistola.

    Barrio de Harlem en la década de los 60

Por lo que resulta sumamente original la obra, es por el singular hecho de que al estar completamente ambientada en un barrio de negros, las costumbres y el lenguaje es distinto a otras novelas negras clásicas. Es por eso que quizás el atractivo de la prosa de Chester Himes resida en el deliberado cambio de papeles (los protagonistas son los negros) y escenarios de sus novelas, que ejerce un poderoso magnetismo sobre el lector. Una vez hayas degustado la literatura de Chester Himes, cada cierto tiempo volverás a su microcosmos harlemniano, porque es tremendamente adictivo.

Nota

8/10