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4 de mayo de 2013

Diez libros con los que encender una hoguera




Este listado es muy subjetivo y espero que nadie se ofenda. Lo que yo considero malo, no tiene porque serlo para otras personas. Cuando hablo de encender una hoguera, lo hago en sentido figurado porque por muy malos que sean, no me veo capacitado para emular a mi ídolo Pepe Carvalho. Todos los libros que aparecen en la entrada me los he ido leyendo durante estos años, tenía tres o cuatro candidatos más pero como me los deje a medias, seria injusto meterlos en el saco.



Por una razón u otra, estos son los diez peores libros que he leído en mi vida:





- Si tu me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, de Albert Espinosa. Pues mejor no vayáis, porque en mi opinión el autor se lució de lo lindo. Lo tiene todo: ñoño, absurdo, simple... Lo mejor es que con este no me engañaron del todo, ya que lo saqué de la biblioteca. Aprovechable para colocarlo es una estantería (pero ni se os ocurra tocarlo), y poco más. 















- Guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams. Para muchos un libro de culto, para mi, un libro sobrevalorado y nefasto hasta decir basta. No es que no disfrute con el humor absurdo, es que el libro es absurdo pero sin una pizca de humor.
















- Mientras vivimos, de Maruja Torres. En que estarían pensando el jurado del Premio Planeta (año 2000) para premiar este libro. Es tedioso y aburrido desde la página uno. Habría que inventar una palabra "ad hoc" para definirla, porque todo lo que se me ocurre me parece poco. Es tan penoso que ya veremos si no me estropea mi hoguera con alguna mala combustión.














-2012, de Brian D´Amato. Raro, chungo, denso... vamos lo tiene todo para abandonarlo a las primeras de cambio. Por esa época era tan condescendiente con los libros que finalmente me lo leí entero. 700 páginas de letra minúscula y una historia "sin ton ni son", bien merece acabar en la pira.
















- Plegarias atendidas, de Truman Capote. De Capote he leído tres libros: A sangre fría (obra maestra), Tres cuentos (un libro de relatos notable) y esta cosa rara. Con poco será el peor libro de la editorial Anagrama, porque hay que esforzarse una barbaridad para que exista otro libro así de malo.
















- El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher. Aquí comenzó y terminó mi aproximación a los libro de auto-ayuda. La única ayuda que me brindó fue la de no volver a acercarme a este tipo de libros, donde las obviedades, triviliadedes y simplezas campan a sus anchas.
















- A tres metros sobre el cielo, de Federico Moccia. ¿Os gustan las historias de pijas y chulos? A mi la verdad es que no. Desde luego, que mal deben de estar algunos adolescentes para tragarse semejante bodrio y que encima les guste.

















- Los libros arden mal, de Manuel Rivas. Anda, no fastidies, ¿en serio? Lo siento por el escritor gallego, pero el libro me parece un "tocho" pesadísimo. La historia no está mal del todo, pero la forma en la que está narrado invita a salir corriendo lo más lejos posible de casa. Si tenéis "overbooking" en vuestras estanterías, es un libro ideal para dejarlo olvidado (como el que no quiere la cosa), en un parque.














- El rojo emblema del valor, de Sthephen Crane. Mira que me sabe mal meter este libro en mi funesta lista (a los clásicos suelo mimarlos en exceso), pero es que es aburridísimo, lento y soporífero. Si tenéis problemas de insomnio, darle una oportunidad, estoy convencido que dormiréis del tirón.

















- Cero absoluto, de Allan Folsom. El título le sienta de maravilla porque es bastante flojo. La idea del libro no es del todo mala, aunque si un poco peliculera. En un primer momento me gustó, pero conforme avanza se vuelve un embrollo inverosímil y acaba resultando zafio, absurdo e infumable.
















¿Qué os parece mi selección? ¿Habéis leído alguno de estos títulos?
Si queréis comentarme algo (o echar algún otro libro a la hoguera) , os invito a dejar un comentario.