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21 de octubre de 2016

El amigo americano (El juego de Ripley) de Patricia Highsmith



Título original: Ripley´s Game
Editorial: Anagrama
Género: Novela Negra
Traductor: Jordi Beltrán
Páginas: 256
Publicado en 1974
ISBN: 9788433920799



Resumen

Reeves Minot es un amigo de Tom Ripley. Al igual que Ripley, Reeves se dedica a asuntos criminales de toda índole. Sin ir mas lejos, en estos momentos esta de visita en casa de Ripley para ofrecerle un encargo. Ripley ahora vive holgadamente en una pequeña mansión francesa, está casado y se dedica a la compra venta de obras de arte. De momento, le van las cosas tan bien, que no quiere verse envuelto en los planes de Reeves, Sin embargo, decide ayudarle proponiendo para el trabajo a un conocido suyo al que le ha cogido manía, un inglés llamado Jonathan Trevanny. El británico regenta una pequeño negocio de marcos para cuadros en un pueblo a las afueras de París. Trevanny, es un buen hombre, leal, honesto y muy familiar. Lo único que le pasa es que tiene leucemia y vive agobiado porque piensa que le queda poco tiempo de vida. Con una serie de engaños, a este buen hombre, le hacen creer que su muerte es inminente. Reeves consigue entrevistarse con el y le propone un trabajo por una cantidad de dinero con la que solucionaría todos sus problemas una vez falleciera (en resumen, una pasta gansa para su mujer y su hijo).

El trabajo consiste en cargarse a un par de mafiosos en Hamburgo para de esta forma iniciar una guerra entre las dos familias mafiosas. Reeves y sus socios tienen intereses en los casinos de la ciudad alemana y no quieren que la mafia se asiente por esas tierras. Así, creen que con un par de asesinatos entre las familias rivales la policía alemana ira a muerte a por los italianos.

En un principio Jonathan declina el ofrecimiento. Pero durante los siguientes días no puede quitarse a Reeves y al dinero de la cabeza. Finalmente, por su delicado estado de salud, por el dinero que su mujer y su hijo necesitarán en el futuro y empujado por una extraña sensación de estar haciendo lo correcto (se justifica diciendo que matar a un mafioso quizás no sea verdaderamente un crimen) acepta el trabajo. Desde ese momento, vemos como Trevanny se va hundiendo más y más en un pozo de suciedad y miseria moral, hasta el punto de poner en peligro su matrimonio. El juego macabro que ideó Ripley con la ayuda del amigo americano (Reeves) acaba de empezar y en este juego ya os podéis hacer una idea de quien es el que gana.


Jonathan Trevanny versus Walter White


En esta tercera entrega de la macabra y sofisticada carrera criminal del amigo Ripley se plantea un dilema: ¿que serias capaz de hacer por tu familia si sabes que estas a punto de morir? Si has visto la serie de Breaking Bad ya sabes la respuesta de Walter. En este libro pasa algo similar. Trevanny tiene leucemia y sabe que el día menos pensado se ira al hoyo. En esas está el buen hombre, cuando le hacen creer que su muerte puede ser cuestión de días. Jonathan se agobia. Piensa en las penalidades de su mujer y su hijo, en como van a salir adelante sin el. Se ve como un fracasado que ni siquiera puede proporcionarles un futuro sin sobresaltos. Y de repente, llega Reeves y le ofrece dinero como para no preocuparse ya en la vida. Es todo aparentemente tan fácil. Apretar un par de veces el gatillo y listo.


Jonathan Trevanny (izquierda) Walter White (derecha)

Mientras, Walter White sigue a lo suyo. En pocos meses ha pasado de ser un anodino profesor de química a convertirse en un pequeño cacique de la droga. Pero White es un buen tipo, lo hace porque se muere, porque quiere dejar a su familia bien acomodada, porque en el fondo es un filántropo y está ayudando a su socio Jesse Pinkman. O puede que en el fondo, que se esté muriendo es lo de menos. Igual Walter ahora se siente más vivo que nunca, igual disfruta viendo como se muere la novia de su socio (sin hacer nada por evitarlo), igual ahora es el puto amo en algo, el que reparte el bacalao. Conforme la carrera criminal de Walter White va creciendo vemos como el dilema moral del principio es lo de menos. Al final, por salvar a su familia, ¿cuántas muertes provoca el cocinero de Albuquerque?

Sabéis una cosa. Puede que el primer Walter White fuera Jonathan Trevanny.



El comienzo de la novela

—El crimen perfecto no existe —dijo Tom a Reeves—. Creer que sí existe es un juego de salón y nada más. Claro que muchos asesinatos quedan sin esclarecer, pero eso es distinto.
Tom se aburría. Paseaba arriba y abajo por delante de su gran chimenea, en la que ardía un fuego pequeño pero acogedor. Tenía la impresión de haber hablado de forma grandilocuente,
pontificando. Pero lo cierto era que no podía ayudar a Reeves y así se lo había dicho ya.
—Sí, claro —dijo Reeves.
Estaba sentado en uno de los sillones de seda amarilla, con su delgada figura inclinada hacia adelante, las manos apretadas entre las rodillas. Su rostro era huesudo, el pelo corto, castaño claro, los ojos grises y de mirada fría. No era un rostro agradable, pero habría sido guapo sin la cicatriz de doce centímetros que surcaba su cara desde la sien derecha hasta casi rozar la boca. 



Opinión

Agatha Christie y Patricia Highsmith son mis dos autoras favoritas. He leído un montón de novelas de estas dos grandes damas del crimen. Siempre se dice que Agatha es la reina del crimen, pero si bien no le voy a llevar la contraria a los que acuñaron ese estatus, también os comento que tengo que hacer princesa del crimen a Patricia Highsmith. Lo mejor de todo es que son dos autoras antagonistas. No tienen nada que ver. La americana (Highsmith) escribe de forma mucho más brillante, aunque también más densa. En cambio la autora británica, aun teniendo verdaderas joyas de la literatura (El asesinato de Roger Arckoyd, Testigo de cargo o Diez negritos) su forma de escribir es muy plana y sencilla. Con eso no quiero menospreciar a la autora, más bien todo lo contrario porque algunas de las mejores novelas universales están escritas sin demasiados artificios. No. Escribir como lo hacia Agatha Christie  es la pera y punto. Solo que Patricia Highsmith es, como ya he comentado antes, diferente. La tensión y el suspense que crea esta autora en todas sus novelas es inigualable. He leído, y sigo leyendo mucha novela negra y criminal, y leer algo parecido a lo que hace esta autora no lo encuentras así como así. Volviendo a la novela, que me ando por las ramas contado otras cosas, os comento que me ha parecido brillantísima y muy veraz (y mira que la historia es increíble). Pese a ser una novela de los años setenta se lee de maravilla y no ha envejecido mal. En fin, que es una lectura de esas de las que no sales indemne.

_Inciso que no viene al caso. Ni que decir tiene, que seguro que le pega cuatrocientas patadas a todas esas novelas rollo La chica del trenLa verdad sobre el caso Harry Quebert, o ,a la ahora ya un poco desfasada, Los hombres que no amaban a las mujeres. Solo he leído la última de estas tres que he puesto y no me desagrado, pero ni punto de comparación con esta que acabo de leer. De las otras dos he leído comentarios grandilocuentes, pero últimamente estoy leyendo alguna que otra critica bastante heavy. _Fin del inciso que no viene al caso.


Mis otras lecturas de Patricia Highsmith

De esta autora he leído también los siguientes libros. Si queréis echar un vistazo, los que tienen enlace los tengo comentados en el blog.



El talento de Mr. Ripley
Extraños en un tren 

El grito de la lechuza
Las dos caras de enero


 Nota
9/10



Eso es todo amigos lectores. Nos vemos en la próxima reseña. Hasta pronto.




23 de agosto de 2015

Las dos caras de enero, de Patricia Highsmith


Título original: The two faces of january
Traductor: Amalia Martín-Gamero
Editorial: Anagrama
Género: Novela Negra
Páginas: 300
Publicado en 1964



Resumen 

Rydal Keener es un joven estadounidense que está disfrutando de unas largas vacaciones por Europa. Nuestro protagonista vive atormentado por un suceso que ocurrió hace unos años y, desde entonces, el distanciamiento con su padre ha ido en aumento. Ahora lleva un par de meses viviendo en Atenas y su hermana se acaba de poner en contacto con él para comunicarle que el padre de ambos acaba de fallecer. Justo unas semanas después de conocer la noticia, Rydal conoce por casualidad a una pareja estadounidense que está de viaje de bodas y han hecho una parada de unos días en Atenas. Lo que le llama poderosamente la atención a Rydal del matrimonio es que Chester, el hombre, es la viva imagen de su padre, pero con unos años menos. Rydal se obsesiona con el parecido físico de tal manera que los vigila de cerca, pero por ser tan curioso acaba siendo testigo de un delito cometido por Chester. Contrariamente a lo que cualquier persona normal habría hecho ante una situación tan grave (acaba de matar a un policía que le seguía la pista) Rydal se ofrece a ayudar a la pareja y entre los dos hombres esconden el cadáver del muerto.

Chester no acaba de entender por qué Rydal le ayuda desinteresadamente, ya que podría ser acusado de complicidad y el joven no gana nada a cambio. Desconfía de él y cree que más pronto que tarde lo chantajeará, pero Rydal no da muestras en ningún momento de hostilidad y está empeñado en ayudar a los recién casados. Rydal consigue pasaportes falsos para la pareja y los tres juntos se escabullen de Atenas por unos días hasta que las cosas se tranquilicen. En esos días de convivencia, Rydal alucina de lo lindo con Chester, es todo lo contrario que se pueda imaginar a su padre (antiguo profesor de universidad) y enseguida descubre que es un estafador de primera. A sus 42 años Chester ha hecho una fortuna dejando en la ruina a cientos de personas en los Estados Unidos y, por lo que se ve, no tiene intención de cambiar. En cambio su mujer Colette, de 26 años de edad, a Rydal le parece encantadora y poco a poco entre los dos jóvenes va surgiendo una atracción.

Chester empieza a notar algo extraño en el comportamiento de Colette y Rydal y loco de celos planea matar al joven, pero la jugada le sale mal y se carga a quien no debía...

A partir de entonces comienza un persecución a muerte entre Rydal y Chester, pero también de la policía que les sigue la pista a ambos, que concluye de la peor manera posible que el lector se pueda imaginar.


Fragmento del libro

Eran las tres y media de la madrugada de un dia de principios de enero cuando un alarmante rechinar despertó a Chester MacFarland en su litera del San Gimignano. Al oírlo se incorporó y, a través de la portilla, vio, a poquísima distancia, un muro de color rojo anaranjado brillantemente iluminado y que pasaba muy despacio. Lo primero que se le ocurrió fue que el barco estaba rozando el flanco de otro, por lo que se precipitó de la cama, todavía medio dormido, y se inclinó sobre la litera de su mujer para observar más de cerca lo que estaba sucediendo. 



Mi opinión

Sabia lo que me iba a encontrar, no a la historia en si que no soy Sandro Rey ( este menda es un adivino de esos chungos de la tele) ni nada que se le parezca, pero si estaba seguro de como iba a estar contada la novela. Me explico. Es la cuarta novela que leo de Patricia Highsmith, anteriormente leí Extraños en un tren, El talento de Mr. Ripley y El grito de la lechuza, y en las tres ocasiones habían denominadores comunes: thriller psicológico, personajes ambiguos, ambientes oprimentes y situaciones desasosegantes. Esa parece ser la formula con la que la Highsmith dio en el clavo y da igual que novela elijas de ella porque en mayor o menor medida estos ingredientes son esenciales en sus novelas. El caso de Las dos caras de enero es el mismo, o muy parecido, al de las otras novelas que he leído de esta autora. Lo mejor es que siempre que leo a Highsmith me quedo satisfecho y quiero repetir. Por poner una pega, más allá de que el argumento al principio es un poco endeble, si que quiero advertir que es una novela en la que pasan cosas, pero que puede resultar lenta al lector que no haya probado todavía a la escritora estadounidense. A mi esa lentitud no me molesta, es más incluso me gusta, pero me veo en la obligación de comentarlo. En fin, si te gustan las novelas negras clásicas, con pocos muertos, con muchas reflexiones e introspecciones de los personajes, y además te apetece viajar por Grecia y sus islas, ya que la novela está espléndidamente ambientada en el país heleno casi en su totalidad (salvo la parte final que está en Paris) te aconsejo que te hagas con un ejemplar y que lo disfrutes tanto como lo acabo de hacer yo. 


Nota: 8 sobre 10


19 de junio de 2013

Extraños en un tren, Patricia Highsmith


Editorial: Anagrama

Género: Novela Negra 
Traductor: Jordi Beltrán
Páginas: 284
Publicado en 1950




Resumen


La intriga de esta novela está basada en la idea de un crimen sin móviles, un crimen perfecto: dos desconocidos acuerdan asesinar cada uno al enemigo del otro, proporcionándose así una coartada indestructible. Bruno: alcohólico con problemas edípicos, homosexual latente viaja en el mismo tren que Guy : ambicioso, trabajador, adaptado. Empieza a conversar y Bruno, demoníacamente, fuerza al otro a hablar, a descubrir su punto débil, la única grieta en su ordenada existencia: Guy quisiera verse libre de su mujer, que le traicionó y que puede ahora obstaculizar su prometedor futuro. Bruno le propone un pacto: él matará a la mujer y Guy, a su vez, al padre de Bruno, a quien éste odia. Guy rechaza tan absurdo plan y lo olvida, pero no así Bruno, quien, una vez cumplida su parte, reclama al horrorizado Guy que cumpla con la suya...


Fragmento del libro


Ahí es exactamente donde se equivoca. Cualquier persona es capaz de asesinar. Es puramente cuestión de circunstancias, sin que tenga nada que ver con el temperamento. La gente llega hasta un límite determinado… y solo hace falta algo, cualquier insignificancia, que les empuje a dar el salto. Cualquier persona. Su mismísima abuela, incluso. ¡Me consta! 
Pues sucede que no estoy de acuerdo dijo Guy secamente. 
¡Le digo que estuve en un tris de asesinar a mi padre una y mil veces! Y usted, ¿a quién ha sentido ganas de eliminar alguna vez? ¿A los tipos que se la pegaban con su mujer? A uno de ellos -murmuró Guy.



Opinión

Me ha parecido excelente por varios motivos. Lo primero es porque para ser la primera obra que publicó la autora, se desenvuelve con una fluidez más que notable. La historia es muy original y Highsmith crea un ambiente opresivo y desasosegante, desde la primera a la última página, exquisitamente formidable. Es libro es una autentica joya del genero, porque en las buenas novelas negras, más allá del numero de cadáveres con la que esté sazonada, debe primar el retrato psicológico de los personajes. Y en eso, Patricia Highsmith es una de las mejores. La creadora del despiadado Ripley , el más ambiguo y perverso de sus personajes, sabe como transportarnos a la mente de sus protagonistas y vivir de primera mano, sus miedos, sus anhelos e incluso aun tratándose de tipos indeseables, hacernos sentir cierta empatía con sus personajes. 

No hace mucho, una persona pregunto en una red social si alguien conocía alguna novela donde el protagonista fuera tenista. Servidor, como buen samaritano, le indico a la susodicha que uno de los protagonistas de Extraños en un tren era tenista. Estaba convencido de ello, porque no hacia mucho que había visto la película. Pues bien, ¿sabéis una cosa? En el libro, el tenista resulta que es arquitecto...
Partiendo de la premisa de que la película de Extraños en un tren de Alfred Hitchcock es una pasada, es completamente distinta al libro. Tiene alguna cosa en común, como la personalidad de los protagonistas, pero tampoco demasiado acentuada. Hago esta reflexión porque me repatea un poco que se cambien tantas cosas del libro a la película. De hecho, creo que si no se respeta la  verdadera esencia de la película se debería titular de forma distinta, y como mucho añadir que es una versión libre de la novela.  


Mi nota 


8/10

¿Has leído este libro? ¿Te gusta la novela negra?  
Si quieres comentarme o añadir algo, estaré encantado de recibir tu comentario. Saludos.